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Editor: Neville Blanc

Wednesday, November 15, 2017

Salvator Mundi’ de Leonardo da Vinci, la obra más cara de la historia

Salvator Mundi’ de Leonardo da Vinci, la obra más cara de la historia

La tabla fue adjudicada en una vertiginosa puja por 450,3 millones de dólares, un precio que duplica el récord previo de Pablo Picasso

Momento en el que concluye la subasta de la obra de Leonardo da Vinci
Momento en el que concluye la subasta de la obra de Leonardo da Vinci AP
La última obra de Leonardo da Vinci en manos de un coleccionista privado, propiedad del oligarca ruso Dimitry Rybolovlev, se subastó este miércoles en Christie´s por una cifra récord de 450,3 millones de dólares. Salvator Mundi es una obra excepcional, hasta el punto de que los especialistas se refieren a ella como el Santo Grial en el mundo del arte. No solo más que duplicó los casi 180 millones desembolsados hace dos años por Le Femmes d´Alger Algiers, de Pablo Picasso, el récord hasta ahora en una subasta. Superó también los cerca de 300 millones que pagó en privado el financiero Kenneth Griffin por Interchange, de Willem de Kooning.
El óleo que muestra a Jesucristo como salvador del mundo es el mayor redescubrimiento artístico del siglo XXI. Que se sepa, hay menos de 20 tablas creadas por el genio renacentista italiano que sobrevivieron al paso del tiempo. Esta emergió en 2005, tras un hiato de casi un siglo. La obra data de 1500 y durante décadas se pensó que había sido destruida. “Es un testamento de la relevancia que sigue teniendo su pintura”, valora Loic Gouzer, de la casa de subastas Christie´s.
La noche arrancó suave con una obra de Adam Pendleton, seguida por un Philippe Parreno y un Kerry James Mashall. Al cuarto de hora llegó al lote 9B, en medio de una gran expectación. La puja del Da Vinci comenzó en 70 millones. Se tomó un pequeño respiro en los 100 millones, como si estuviera cogiendo fuerza antes de la remontada. En tres minutos llegó a los 200 millones. La puja se prolongó durante 19 minutos. El martillo golpeó la mesa en los 400 millones, a lo que hay que sumar la debida comisión.
Salvator Mundi se pintó en el mismo marco temporal que la Mona Lisa. La composición es muy similar y son un perfecto ejemplo del misterio que rodea su trabajo. Su historia también es extraordinaria. La pintura decoró la estancia privada de Henriqueta María de Francia, esposa del rey Carlos I de Inglaterra, en el palacio en Greenwich. Desapareció tras ser subastada en 1736. Sir Charles Robinson la compró en 1900 pensando que era un trabajo de un discípulo de Leonardo.
La obra maestra de Da Vinci quedó de nuevo en el olvido, perdida entre otros trabajos artísticos que integraban su colección. La pintura, que había sido manipulada, fue consignada a la casa de subastas Sotheby´s para su venta en 1958, por la que se pagó 45 libras esterlinas. Volvió a desaparecer hasta que reemergió en una pequeña subasta hace doce años. El redescubrimiento movilizó a expertos en el trabajo de Leonardo, que certificaron su autenticidad.

Batalla legal

La pintura fue presentada al mundo en 2011, en el marco de una muestra dedicada al artista en la Galería Nacional de Londres. Su propiedad está rodeada de controversia. El magnate ruso Dmitry Rybolovlev, patrón del club de fútbol AS Mónaco, pagó 127,5 millones cuando la adquirió en 2013. Ahora está demandado al corredor de arte suizo Yves Bouvier, que la había adquirido previamente en una subasta celebrada en Sotheby´s por 80 millones.
El precio final pagado puede, por tanto, tener implicaciones legales en el proceso que Rubolovlev libra con Bouvier, al que acusa de haber sobreestimado el precio. La casa de subastas evitó entrar a comentar sobre el litigio y se limitó a pedir que la atención se concentrara en su valor artístico excepcional. Para atraer la atención de los coleccionistas, viajó antes por Hong Kong, Londres y San Francisco.
“Salvator Mundi” es la gran estrella de la semana de subastas de otoño que se celebra en Nueva York. Inspirado en el genio del Renacimiento, salió a la venta una obra gigantesca de Andy Warhol en la que replica 60 veces la célebre “La Última Cena” de Leonardo da Vinci, que se subastó la misma noche. Christie´s buscaba así acentuar el “efecto Vinci”.

Cultura popular

El monumental trabajo, la primera vez que se ofrecía en una subasta, es un ejemplo de la gran serie del periodo final del artista, que creó un año antes de morir. Warhol, profundamente religioso, hizo más de un centenar de variaciones diferentes de la obra de Da Vinci. La Última Cena de Leonardo no solo se convirtió en un canon en la historia del arte, también forma parte de la cultura popular.
Christie´s y Sotheby´s buscan cerrar la semana con unas ventas combinadas por valor de 1.600 millones de dólares, con obras de Léger, Picasso, Monet, Miró o Degás. El lunes arrancó con el óleo Labourer dans un champ de Vincent van Gogh, vendida por 81,3 millones. Data de 1889, un año antes de su muerte. Se quedó muy cerca del récord de 82,5 millones del artista con su Protait du Dr. Gachet.

Sunday, November 05, 2017

Dos años después de la primera publicación de Lote 42 se consolida la idea de una editorial sensitiva

La Capital150    Domingo 05 de Noviembre de 2017

La editora que transforma los libros en obras de arte

Cecilia Arbolave soñaba con "hacer cosas diferentes". Lo logró en Brasil, donde vive hace tiempo. Lote 42 es el nombre de una editorial sensitiva que juega con los formatos y que expone sus productos en un "kiosco" muy particular. Una historia sobre la resistencia, la tenacidad y la creatividad.
 

La foto es la corroboración de un mito: Mario y el gran pez de seis kilos. El pescador tiene bigotes, gorro de lana, campera azul y una sonrisa polaroid de tapa de Weekend. Cecilia, la niña, escribe sobre un sueño de Mario: "Cada vez que iba a Villa la Angostura, soñaba todas las noches que iba a pescar una deliciosa e inocente trucha". Cecilia, la mujer, no recuerda si ya había nacido o era muy pequeña cuando su padre pescó en las aguas heladas y patagónicas del lago Nahuel Huapi a esa trucha gigante que triplicaba el peso promedio de un pez que se caracteriza por su astucia y su tenacidad. Mientras el mito crecía, los sobrinos de Mario lo provocaban acusándolo de fabulador y mentiroso. ¿Estará trucada la foto?


Cecilia sí recuerda que creció escuchando la historia transformada en leyenda. Pero la leyenda que estaba sustentada en una instantánea casi heroica carecía de palabras. Y Cecilia consultó, verificó, escribió y diseñó. Para el cumpleaños número 45 de Mario, Cecilia, la niña de 11 entrevistó a los testigos presenciales del acontecimiento y luego transformó el relato oral en un cuento. Ese fue el regalo para su padre antes de soplar las velitas.
Cecilia Arbolave, la periodista argentina que a los 22 se mudó a Brasil, cursó un posgrado, trabajó en una revista, escribió sobre diseño, decoración y arquitectura, renunció a la revista, se casó con su enamorado y colega brasileño y junto a él hoy poseen la editorial Lote 42, que encuentra una especie de génesis vocacional en su pasado. A los 11, la niña ya podía transformar una historia en un regalo de cumpleaños.
Cecilia está en Rosario, Santa Fe. Encuadra, toma fotos, las sube a Instagram, ceba mates. Es primavera, y sigue el camino hacia el subsuelo que está trazado en el piso, una guía explícita de rayas blancas estampadas. Una especie de cartografía programada por corsarios que surcaron los mares de un mapa que ya no existe. En el recorrido hay tomates, ofertas de pizzas y medialunas, libros de Marx, postales del Che Guevara, golosinas y molinetes que no son obligatorios. En la mitad del salón, doblando a la izquierda, una escalera angosta en donde solo cabe una persona conduce al espacio que se resignifica mientras se lo habita. En donde antes había cajas de cartón con dulces de leche, latas de arvejas y paquetes de harina de maíz ahora hay caballetes que sostienen ideas que viven en las hojas de los libros.
Los libros están producidos con minerales, tinta china o emulaciones de expedientes judiciales. Libros y más libros que se apilan y se distribuyen en la Fiesta Nacional de la Edición Independiente y Experimental. En el espacio que antes fue uno de los depósitos del ex Hipermercado Tigre ahora existe un centro cultural que se sostiene —desde las secuelas que dejó crisis del 2001— con la potencia de los trabajadores que resistieron el vaciamiento de la empresa conformando una cooperativa. Las ideas de los libros pujan contra el olvido. Las ideas de los trabajadores resisten en el presente.
Esta historia trata sobre la resistencia, la tenacidad y la creatividad.
Lote 42 nace producto del cansancio. Antes de la Navidad del 2012 João Varella y Thiago Blumenthal, dos periodistas agobiados de ver un mercado editorial repetitivo, deciden asociarse. Se plantean reclutar a autores contemporáneos que producen, crean y distribuyen pero que paradójicamente no encuentran su espacio en la literatura impresa. Meses después se incorpora al proyecto Cecilia Arbolave quien estuvo cerca desde el comienzo. Antes de la llegada de la editorial existe una experiencia previa: João y Cecilia, los compañeros de grado, los novios, publican en 2007 un libro semi independiente basado en entrevistas a personajes curiosos de Curitiba, la capital del estado de Paraná. Del recuerdo de aquel libro surgen dos elementos antagónicos: el atractivo de las historias y la dificultad en un diálogo fluido con las editoriales. Cecilia usará una metáfora en diminutivo: "Ahí quedó una semillita. Algún día vamos a tener una editorial y vamos a hacer las cosas diferentes".
—Hagamos la editorial. Ya venimos hablando tanto sobre estas cosas del mercado editorial ¡Hagamos algo ahora!
Ahora es 2012. Thiago pierde su fuente principal de ingresos y João le propone la idea de la editorial. Dos meses después publican el primer libro con el foco puesto en buscar autores que dialogan con el mundo contemporáneo, que tienen algo nuevo para decir. A partir del cuarto libro publicado comienza el juego de los formatos y aparece Seu Azul con arena en la tapa. El libro es del diseñador y escritor Gustavo Piqueira que narra la historia de un matrimonio azul hundido en la monotonía. Los protagonistas son un ingeniero civil y una consultora de marketing infantil que buscan en la terapia reanimar la relación. La analista les recomienda discutir a la hora de la cena sobre las noticias del día: consejos de Batman para ser exitoso, la vida en sociedad o la muerte de Steve Jobs son los temas que circulan en pos de recuperar el diálogo. Arbolave recuerda de aquella época las charlas con Gustavo sobre el formato sin olvidarse que el libro necesita ser leído. "No nos gusta esa cosa del libro objeto como algo meramente estético. Nos gusta jugar con los formatos, pero que los libros sean leídos".
Dos años después de la primera publicación de Lote 42 se consolida la idea de una editorial sensitiva. Cecilia piensa que sus libros son para ver con las manos. Y si bien ya participaban de ferias y exposiciones aún faltaba crear un espacio propio. Una mañana cualquiera aparece un cartel premonitorio, impreso en una hoja A4, pegado en la puerta de un kiosco de revistas de San Pablo. Un espacio medio muerto y venido abajo en el que se ofertaban revistas viejas y mojadas: "Se vende este kiosco". João siempre tuvo una relación afectiva con los kioscos porque cuando era niño, en su Guaíba natal, sólo había uno y él pasaba sus días leyendo cómics. El siempre le decía a Cecilia que si algún día abandonaba el oficio periodístico iba a ser dueño de un kiosco. En portugués existe un juego de palabras: "Voy a dejar de ser jornalista para ser jornaleiro". Esa mañana habitual le brillaron los ojos luego de ver el cartel impreso en una hoja A4. Ahora podía ser jornaleiro sin dejar de ser jornalista.
—¡Un kiosco! ¡Está en nuestra calle! Un kiosco donde podemos poner nuestros libros. ¡Y no sólo los nuestros!
La compra del viejo kiosco era la apuesta política para dar una respuesta física a una problemática editorial de Brasil. Si bien existe un movimiento incesante de editoriales independientes y de artistas, siempre aparecía la misma dificultad: ¿Cuándo acaba la feria dónde se encuentran los libros? Publicaciones que suelen estar ocultas en las cadenas de librerías. Letras tapadas por los gurúes de la autoayuda. Palabras solapadas en los anaqueles de la moda. Así nació Banca Tatuí: Banca, en portugués es kiosco y Tatuí viene del nombre de la calle Barao de Tatuí.
Los inventores de Lote 42 tuvieron que cumplir con las reglas que exige el estado para tener un kiosco porque se hace uso de un espacio público. Si bien en Brasil los kioscos no están obligados a distribuir el diario, sí deben venderlos, deben abrir ocho horas por día cinco días a la semana y deben estar pintados de color gris. "Como si San Pablo no fuera lo suficientemente gris para que los kioscos deban ser grises", ironiza Cecilia en torno a las reglas que debían trascender. Allí aparece nuevamente el autor de la tapa con arena Gustavo Piqueira y acorde a las "locuras" de los nuevos propietarios se ofreció a trabajar en la identidad visual. "Deben ser grises pero podemos trabajar en distintos tonos del gris". Y partió de un doble axioma de "no":
a) No se debe perder la idea de que es un kiosco.
b) No usemos el kiosco para vender café.    
Luego aparece Mario Figueroa, un arquitecto chileno que vive en San Pablo, constructor del Museo de la Memoria en Chile. Cecilia lo conocía de sus años de escritura sobre arquitectura y diseño y él se ofreció para ejecutar el proyecto kiosco. Figueroa saltó la Ley respetando la Ley. "En la ley en ningún momento se habla de que todos los kioscos deben tener estanterías de acero y grises. Todas son iguales porque hay una empresa que las hace iguales", cuenta Cecilia. Mario propuso fabricar una estructura de madera, como si fuesen cajas apiladas. Las cajas no sólo exhiben los libros sino que otorgan la posibilidad de guardarlos. Inclusive sirven como asientos. Cajas-libros-madera-estantería-asiento: la fórmula perfecta de la circulación de las ideas y de la permanencia en un kiosco de la calle Tatuí. Un kiosco que no vende café.
Pero sí ofrece recitales. Luego de un robo ocurrido durante la primera semana de apertura, cuando descubrieron que los ladrones forzaron el techo para ingresar al kiosco de estreno, el ingeniero, que es el padre del arquitecto, un hombre nómade de 78 años, ejecutó los cambios propuestos por su hijo: diseñar una especie de jardín en el techo con vigas, más pilares, más una semana de trabajo y listo.
—Ahora el kiosco de ustedes aguanta una tonelada y media, aseguró el ingeniero.
Las palabras de Don Figueroa empujaron a João a un recuerdo musical: un día viendo el videoclip Through the Never de Metallica —que está plagado de efectos especiales— apareció un interrogante: "¿Podemos poner una banda en el techo?" y trasladó la consulta. El ingeniero primero dudó porque no lo había pensado. Pero hizo algunos cálculos en el aire y lo confirmó: "siempre y cuando sea una banda chica". De aquel robo insignificante de tres reales surgió la preocupación por la seguridad y ese temor se transformó en una idea de cultura activa. Aunque lo más decepcionante es que los ladrones no se habían robado ningún libro.
La tranquilidad del barrio se empezó a mover: fiestas, cierres de calles y personas que se arrimaron a leer alrededor de la Banca fueron postales habituales según Cecilia, la periodista que posee como apellido una traducción del alemán Vogelbaum. Cuando su bisabuelo de origen alemán llegó a principios del siglo veinte nadie entendía su apellido y decidió traducirlo: Vogel significa ave y Baum es árbol. Lo tradujo y lo invirtió. Arbolave posee en su genética la transformación de las cosas, los elementos, las palabras. Incluso, su abuela paterna, también alemana, es periodista, tiene 90 años y sigue ejerciendo el oficio. Durante el 2016 viajó a las Islas Malvinas donde realizó entrevistas y un ensayo fotográfico. La resistencia, la tenacidad y la creatividad.
La búsqueda de diálogo con las audiencias es una obsesión. Las historias se expanden en las redes sociales como si fuera un súper poder de la editorial: "Tenemos esa forma súper tecnológica de comunicamos, pero nos gusta trabajar con el formato físico, muchas veces con procesos más analógicos". Arbolave juega cuando piensa, diseña y edita. En la novela A pedra de Yuri Pires, que trata sobre la aparición de una piedra en la ciudad, el interior del libro está completamente preservado pero la tapa fue hecha con una piedra: una prensa y papel carbono. A eso, Cecilia, le llama jugar.
El libro Inquérito policial: Familia Tobias, de Ricardo Lisias, es un policial con formato de expediente judicial. Indiscotíveis, un ensayo de diferentes autores sobre los discos fundamentales de la música brasileña, emula una caja de vinilos compactos: cada libreto tiene un lado A y un lado B y las tapas fueron rehechas por diferentes artistas. Un libro sobre historias de viajes de mujeres se presenta como un "un conjunto de cartas" en sobres. Esos sobres modifican la relación de los lectores con el libro. De una relación muy próxima con los autores fueron surgiendo las ideas que se distancian de las editoriales que reniegan de lo digital como victimario del libro papel. Más allá de los autores brasileños, editaron a dos argentinos: el dibujante Kioskerman y a Gervasio Troche que nació en la Argentina pero es uruguayo. Cecilia Arbolave repite dos verbos: expandir y extender. Y une los verbos con un sustantivo abstracto en plural: los límites.
El kiosco en las redes sociales es un sujeto: en Facebook habla en primera persona. Pero en 2014, antes que la Banca existiera, mientras se disputaba la Copa del Mundo, desde la editorial pensaban en una promoción que causara efecto. A João se le ocurre hacer una promoción "a la inversa": por cada gol que recibiera la selección de Brasil, Lote 42 ofrecía un 10 por ciento de descuento en la tienda virtual. La pareja de editores-periodistas pensaban que la promo se favorecía con el clima anti-copa que reinaba en Brasil. "Fuimos sintiendo esa energía y decidimos arriesgar. No era hacer hinchada contra Brasil: la idea era tener un premio consuelo por si a la selección le metiesen un gol". Nadie se imaginaba que Brasil debía enfrentar a Alemania en las semi finales del Mundial.
Durante el partido contra Alemania se empezó a viralizar la promoción de Lote 42. Durante la goleada que padecía Brasil, la oferta era la única buena noticia en medio de la tragedia. Cuando terminó el partido y el 1-7 fue una realidad inverosímil, João estaba viendo el partido en la redacción en la que trabajaba y Cecilia lo estaba viendo con amigos. Estaban a la distancia y los dos se dijeron "vamos a bancarlo". Por ese entonces la editorial tenía seis libros publicados. Y el humor en Twitter fue clave: "Nuestro director de marketing fue despedido" y hubo mucha gente que se lo creyó. Hubo hasta quien pidió que fuese recontratado. La editorial era — y continua siendo — muy pequeña. "No había chances de que tuviésemos un director de marketing". Un millar de usuarios ingresaron a la web y se cayó el servidor, no sólo de tienda virtual de Lote 42 sino de todos los clientes que tenían una tienda en esa plataforma.
João reaccionó más rápido que el arquero Julio César y se acordó que tenían una tienda virtual paralela en desuso. La volvieron a activar. El Facebook pasó de tener 6 mil seguidores a 36 mil en un sólo día con un alcance a 3 millones de personas. El stock de la tienda virtual se agotó en tres horas. Vendieron 1700 libros cuando el promedio de ventas era de cinco por semana. Desde ese día, cuando con Lote 42 llegan a una feria de Brasil los identifican como: "Ustedes son los del 7 a 1".
Cecilia, la niña que transformó un mito infantil en cuento, un kiosco quebrado en una plataforma para conciertos, un viaje de estudios a Brasil en un modo de vida y cientos de historias escritas en experiencias literarias, se ríe en la distancia del día más triste del fútbol de Brasil, mientras está sentada en un bar cooperativo de la ciudad de Rosario. Un sitio que antes funcionó como un engranaje de la especulación financiera en manos de los capitales del hipermercadismo y que ahora representa la potencia de un grupo de trabajadores que superaron la peor crisis de la Argentina. Este puede ser el final de una historia de resiliencia, o ser tapa de un libro de autoayuda, o un esbozo de un guión documental de cine político. Aunque no es más que el principio de otra historia que aún está por escribirse.

Friday, November 03, 2017

DE NUESTROS SOCIOS: DOÑA NORMA ALCAMÁN RIFFO

 
 
 
 

Tuesday, October 31, 2017

DE NUESTROS SOCIOS: DON ENRIQUE LAFOURCADE

Autor de "Palomita Blanca" abstraído a los 90 años: Erick Pohlhammer relata su último encuentro con Enrique Lafourcade

Se encontraron en la galería Drugstore, en Providencia. El autor, que este año alcanzó su novena década, no lo reconoció.

31 de Octubre de 2017 | 13:02 | Emol
   
Lafourcade en su casa en Coquimbo, octubre de 2017.
 
El Mercurio
    
SANTIAGO.- "Hace tres años lo vi (a Enrique Lafourcade) aquí, en el Tavelli. Estaba tomándose un café con una mujer que me dijo: 'Está con alzheimer, no lo va a reconocer", narró el poeta Erick Pohlhammer en la edición de hoy de el diario La Tercera. Los autores compartieron durante los 90 dentro del set del programa televisivo "¿Cuánto vale el show?", en que ambos participaban como jurado.

Enrique Lafourcade acaba de cumplir, a mediados de mes, 90 años. Al mismo tiempo, su obra más distinguida "Palomita blanca" celebró su aniversario número 25 convertida en película, en manos de Raúl Ruiz.

La etiqueta de ser "el autor de 'Palomita blanca', la novela más vendida en la historia de la literatura chilena" es la más vistosa de las que se posan sobre su nombre. Pero Lafourcade tiene todo un mundo detrás de tal emblema, además de novelista, fue periodista, profesor y personaje de televisión. Y en su obra literaria, de cerca de 45 libros, abordó novelas, cuentos, fábulas, ensayos, artículos y crónicas.

Ya no escribe, se encuentra jubilado en su casa en Coquimbo junto a su mujer, Rossana Pizarro. Su retiro del mundo literario fue silencioso y ninguna autoridad o figura del mundo cultural se acercó a rendirle honores.

Pohlhammer, quien lanzará el libro "Bajo la influencia de la poesía", mañana en la Feria Internacional del Libro de Santiago, consultado por su viejo colega, narró la siguiente escena: "Fui a la librería Altamira y pedí su novela 'Palomita blanca'. Y luego me acerqué y le dije: '¡Gánese una 'Palomita blanca'! ¿Quién escribió 'Palomita blanca'?.

El poeta explica que le dio a escoger a Lafourcade: "Le doy tres alternativas: Fiódor Dostoyevski, Enrique Lafourcade o Albert Camus. Me quedó mirando, no me reconoció y me dijo: 'Dostoyevski supongo...", narra Pohlhammer, "fue triste".

Sunday, October 22, 2017

Facsímile de Alonso González de Nájera. El Viejo Libro


Wednesday, October 04, 2017

publicar-con-calidad-editorial


“Internet ha abierto puertas que el sector editorial tradicional no estaba dispuesto a abrir”

 

 
Por Micaela Siskin, técnica en Periodismo, estudiante de Ciencias de la Comunicación y correctora




http://lascorrectoras.com/publicar-con-calidad-editorial/

Tuesday, October 03, 2017

Biblia Latina, Mainz: ca. 1454. Commonly known as the Gutenberg Bible.

Beinecke Library @BeineckeLibrary Hace 47 minutos
In classroom today for REL760/RNST513: Biblia Latina, Mainz: ca. 1454. Commonly known as the Gutenberg Bible.
 
 
 
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